Se cumplieron los primeros 6 meses del año a cargo del gobierno de Cambiemos, y todos sabemos cómo fueron esos meses, a quienes se benefició y a quienes se perjudicó. El gobierno de Macri, rápidamente aplicó toda la dureza posible contra el pueblo trabajador. Ajustes por aquí, inflación por allá, represión y saqueo fue lo que caracterizó a estos 6 meses de este año. Nada nuevo, nada que se contraponga al gobierno anterior, incluso en este sentido en provincias gobernadas por el Kirchnerismo (Santa Cruz, Tierra del Fuego por ejemplo) los despidos, el dictamen de leyes antipopulares y la represión estuvieron al orden del día.

        El tan segundo semestre, ya arrancó y nada tiene de esperanzador. Al pueblo se le pide que tenga “fé”, como si la “fe” nos pagara la nafta, el colectivo, la suba del gas y la electricidad o si al menos nos llenara la heladera. En todo caso, será la “fe”en la convicción de que los problemas se resuelven en la lucha y la necesidad de que los trabajadores tomemos las calles para frenar el ajuste y la represión, la que nos hará avanzar como pueblo hacia la conquista de una vida digna.

        A la Argentina la sigue gobernando la burguesía, la misma que llevó adelante años atrás el modelo sojero a todo nuestro país, la misma que, a través de YPF entregó Vaca Muerta a Chevron y la cordillera de los Andes a la Barrick Gold, y es por esto que van a cuidar sus intereses de clase, engordar día a día sus millonarias ganancias a costa del hambre y la pobreza de millones de argentinos. La misma que impone políticas de trabajo precarizado en negro, forzado, con salarios por debajo de lo que se necesita para llegar a fin de mes. La misma que impone que miles de pibes “trabajen” del negocio que los narcos hacen de la droga en los barrios de todo el país. La misma que es la responsable de aumentar la represión para que no nos organicemos o para molernos a palos en la calle si salimos a luchar.

        Somos los trabajadores, el pueblo pobre, lo que tenemos que llevar las riendas de este país, haciendo cumplir nuestros derechos.

¿ Cuantos años más nos vamos a pasar denunciando la situación de la salud y la educación, la falta de trabajo y el hambre?

Todos los partidos del sistema ya gobernaron y nada cambio para los pobres. Seguir depositando esperanza o resignarnos, es lo peor que podemos hacer, tenemos una rica historia de lucha como pueblo, que debemos tomarla y traerla al presente. Supimos ganar las calles más de una vez y hacer retroceder los planes de ajuste de los gobiernos. Es hora nuevamente de animarnos a salir decididamente a las calles, a las plazas, los ejemplos del 2001, del Cordobazo, deben guiarnos para avanzar en nuestras conquistas, que no se van a dar en otro lugar que no sea la calle.

Creemos en el espíritu de rebelión y rebeldía, de los jóvenes que aportan esa chispa que puede hacer encender un proceso donde la juventud tenga un rol protagónico. En definitiva: No esperemos más y ganemos las calles, solidarizándonos con todas las luchas, hagamos crecer la llama de la rebelión, tantas veces encendida.

Por eso, llamamos a todos los jóvenes de nuestro país a que se organicen en sus lugares de trabajo, en los lugares de estudio o en el barrio, y salir con un solo puño, el puño de los trabajadores para golpear a este gobierno. Pero no para que vuelvan los anteriores, sino para que definitivamente gobernemos los trabajadores y el pueblo explotado.

Que se vayan todos. Por un gobierno de los trabajadores.

 

Juventud Guevarista – Poder revolucionario