Nada nos preocupa más que los pasos avasallantes de los verdugos de los pueblos, en este caso del gobierno de Macri, donde su pisada se afirma marcando un camino de profundización de la miseria y la pobreza para las grandes mayorías, mientras los ricos se bañan en su corrupta riqueza y el pueblo trabajador es colocado en una carrera contra el tiempo por la supervivencia.

En las últimas semanas se volvió hacer carne que no era un “cambio”, sino la profundización de un modelo que se sostiene sobre la explotación de miles de trabajadores y trabajadoras. Las reiteradas marchas atrás del gobierno o el “si pasa, pasa” , hablan de un gobierno débil que se fortalece por nuestra debilidad de no golpear con más firmeza y contundencia.

No podemos permitir que se perdonen las deudas a sus propias empresas, como fue el ejemplo del Correo Argentino, o quieran ajustar/recortar en $20 a los jubilados, o que pongan un techo a las paritarias.

En un contexto de crisis mundial, de una América Latina en recesión, el gobierno maniobra sobre un campo minado, la sed de ganancia predomina, y así lo que no se obtiene afuera por los grandes exportadores en el modelo de saqueo agrominero, se obtiene hacia adentro secuestrando las condiciones de vida presentes y futuras.

Se destinaron miles de millones para la deuda externa y se continuó tomando deuda, USD 90.000  millones sería lo que el Estado va a deber antes de llegar al 2018, teniendo en cuenta lo contemplado en el presupuesto 2017. Sigue escalando la inflación como un impuesto de muerte a todo el pueblo trabajador, se incrementa la desocupación con un salto  en la cantidad de despidos y suspensiones, desde el intento de echar a 2500 trabajadores del ministerio de educación, los 380 despidos en AGR-CLARÍN que continúan resistiendo con la toma de la fábrica, los 600 suspendidos en Volkswagen, y los cientos de miles sometidos a la más absoluta precarización laboral.

La lucha de calles avanza

En lo que va del 2017 varias fueron las luchas que se dieron en todo el país, desde la resistencia en las fábricas, la lucha de los estatales en general y los trabajadores precarizados y/o desocupados, con importantes expresiones de confrontación, hacia las políticas y hacia los propios gobernantes. La imagen de agosto de 2016 en Mar del Plata, cuando se echaba a Macri de un barrio, se volvió a repetir en más ciudades de nuestro país, evidentemente ya no les es gratuito andar por la calle, el pueblo y sus organizaciones los enfrentan.

En este sentido, es importante lograr que todo el pueblo salga a la calle, y sobretodo los jóvenes. Vemos fundamental abonar a la unidad de la clase, para que se traduzca en acción y poder así golpear con un solo puño al enemigo, a los patrones, a los que nos hambrean. Estamos en un momento crucial para abrir más fisuras: al gobierno macrista, a su falsa oposición y a las respuestas superfluas y tibias del reformismo, que frenan cada conflicto cuando en realidad las bases están dispuestas a avanzar en pos de mejoras concretas.

En un año electoral es una preocupación para los de arriba ordenar el negocio para seguirnos engañando, y para los de abajo es urgente y necesario dejar de legitimar la urna y poner en boca de todos la farsa electoral que vivenciamos año a año, denunciar el despilfarro de dineros públicos, dejar de confiar en las instituciones descompuestas de este Estado, y poner de manifiesto su verdadero rol – administrar los millones y millones de las grandes empresas a costa de lo que sea para incrementar sus ganancias – .

Sin dudas el accionar de los dirigentes de determinadas organizaciones que dicen ser parte del “campo popular”, le da aire al gobierno, la firma de ese falso “pacto social”, y el inmediato abandono de las calles, es sin duda el oxígeno que necesita Macri. Esto fue un nuevo intento de estas fuerzas políticas y sociales, para ganar terreno en el escenario mediático del establishment, y así profundizar la lucha pacífica por un capitalismo con “rostro humano”, y no por la lucha para terminar con el mismo. Como decía el Che en: Táctica y estrategia de la Revolución Latinoamericana, “...hay que demostrar que se es bueno, que no se es peligroso…”

Tenemos que lograr poner a todos esos compañeros que depositaban expectativas en sectores como el kirchnerismo, que día a día se dan cuenta del cuento que realmente fueron esos años, bajo un programa que realmente contemple nuestras necesidades y así avanzar sobre nuestros derechos.

Detectar estos problemas en la conciencia de nuestro pueblo, nos ayuda a entender la ausencia de una misma sintonía en la diversificación de luchas que se llevan adelante contra los planes de ajuste, saqueo y represión del Macrismo.

Nos afirmamos en la construcción cotidiana, en la organización y la lucha por la educación, por la salud para todos, por la defensa de nuestros espacios de arte y cultura, por medios de comunicación que alienten la transformación social hacia una realidad digna para las mayorías, y así contrarrestar la enajenación y las opresiones que vivimos a diario.

Pero sabemos que tampoco alcanza mientras el Estado esté en manos de los ricos, de los empresarios. Por eso afirmamos que para construir nuestro futuro no puede haber tregua con el capitalismo y sus gobiernos, aunque intente corromper o comprar voluntades, el proyecto revolucionario no está en venta.

Tomamos el ejemplo de valor, consciencia y entrega de los cumpañeros detenidos desaparecidos a pronto de cumplirse 41 años de la última dictadura cívica militar, el ejemplo de esos 30000 compañeros y compañeras afirmados en la idea de la transformación y el socialismo.

Hay salida, porque el proyecto revolucionario es necesario y está vigente!

Ni un minuto de paz para los ricos!

No a la farsa electoral, hay que echarlos a todos!

Decididos a luchar, determinados a vencer!

JUVENTUD GUEVARISTA PODER REVOLUCIONARIO