Se estima que en nuestro país se realizan alrededor de 500 mil abortos anuales. Cada día muere al menos una mujer pobre por ésta práctica. No hay discusión al respecto, el aborto es un hecho. A pesar de que nos persiguen, a pesar de que nos han incrementado ferozmente el precio del misoprostol, a pesar de que nos estigmatizan, que nos meten presas, a pesar de todo, las mujeres y personas gestantes abortamos. Gracias a los lazos de solidaridad, a la organización, y a la lucha constante, abortamos, pero en la clandestinidad.
El gobierno de Mauricio Macri dió luz verde para que se discuta en el congreso un proyecto de interrupción voluntaria del embarazo. Si efectivamente se lograra sancionar una ley que nos permita a las mujeres y personas gestantes abortar- sin que la ley nos persiga por ello- habremos dado un golpe enorme como movimiento de mujeres. Aún así, la burguesía y sus leyes nunca nos darán lo que verdaderamente necesitamos.
Que nos dejen de perseguir por abortar sería una victoria, producto de la masividad que ha tomado la lucha por el aborto legal en nuestro país este último tiempo. Pero lamentablemente hay que chocarse con la realidad. ¿El proyecto que se trate será el de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito, que ha sido debatido durante años por el movimiento de mujeres? O ¿Habrá algún legislador que presente su propio proyecto atacando los consensos a los que hemos llegado? ¿Habrán abortos legales posibles de llevarse adelante en estos hospitales que el Estado mantiene? ¿Esos mismos hospitales que tienen sus guardias abarrotadas, a los que tenés que acudir temprano de madrugada para conseguir un turno para varios meses más tarde? ¿Esos mismos hospitales en los que mueren personas todos los días por falta de insumos? ¿Esos mismos hospitales en los que el personal no da abasto con la demanda? Tenemos nuestras dudas….
Pero otra pregunta también nos cabe en este sentido. ¿Las mujeres y personas gestantes abortaremos libremente una vez que se legalice? Creemos que la respuesta es NO. Ni aunque se invirtiera una millonada en los hospitales públicos en pos de garantizar el acceso a la interrupción del embarazo estaríamos abortando por propia decisión, libre de condicionantes. Estamos absolutamente convencidas de que Capitalismo y Patriarcado son las dos caras de un mismo sistema de explotación que se vale de múltiples formas de opresión. Y si estamos convencidas de eso sabemos que este sistema nunca nos garantizará libertad a las mujeres trabajadoras. Porque este sistema patriarcal nos pone en desventaja cuando nos encontramos frente a un embarazo: Miles de mujeres abortan por miedo a perder su trabajo. Miles de mujeres abortan porque son obligadas por sus patrones o maridos. Miles de mujeres abortan por la dificultad de criar hijos en este sistema. Miles de mujeres abortan por dificultades económicas. Y también miles de mujeres no abortan por la presión social, miles de mujeres no abortan por los valores judeo-cristianos instalados en nuestra sociedad, miles de mujeres no abortan porque las convencen de que ser madres es lo único a lo que tienen que aspirar en la vida, miles de mujeres no abortan por la presión de sus maridos, y así podemos
enumerar uno a uno cada caso, donde la mujer es condicionada en su decisión. Porque el capitalismo nos oprime, nos condiciona, nos impone reglas y valores cotidianos alejados de nuestros intereses; que solo benefician a las clases dominantes.
Queremos un aborto legal, seguro y gratuito en el hospital, queremos que en las escuelas públicas se de efectivamente Educación Sexual Integral, queremos que las instituciones de salud repartan gratuitamente las pastillas abortivas, que se preste información acerca de los distintos métodos anticonceptivos y abortivos. Queremos anticonceptivos gratuitos y sanos.
Pero para que podamos decidir libremente sobre nuestros cuerpos, para que el conjunto de la clase trabajadora pueda ser libre es necesaria una Revolución, que derribe este sistema, que nos permita construir sobre sus cenizas una nueva sociedad, donde transformemos las relaciones de producción y los valores instaurados. Donde la familia nuclear se venga abajo, y construyamos lazos de fraternidad. Mientras sigamos viviendo en el mundo de la explotación de la clase trabajadora no conoceremos la libertad.
EDUCACIÓN SEXUAL PARA DECIDIR
ANTICONCEPTIVOS PARA NO ABORTAR
ABORTO LEGAL PARA NO MORIR!
JUVENTUD GUEVARISTA – PODER REVOLUCIONARIO.
Algunos datos de Argentina:
-El aborto clandestino es la primera causa de muerte materna.
-Se registran alrededor de 60 mil hospitalizaciones de mujeres por complicaciones en su salud a causa de los abortos clandestinos en todo el país cada año, el 15% corresponde a adolescentes y niñas menores de 20 años, y el 50%, a mujeres de entre 20 y 29 años.
– El aborto clandestino es un negocio millonario, por el cual se obtienen ganancias estimadas en 1.200 millones de pesos por año a costa de la vida, la libertad y la salud de las mujeres.
-Cada hora, doce adolescentes son madres en Argentina