El pasado 19 de Abril, Freedie Gray, joven negro de 25 años, fue asesinado bajo custodia policial en Baltimore, Maryland. Luego de su funeral, al que asistieron unas 3 mil personas, se desató una gran ola de protestas en contra del racismo y la discriminación. Luego de enfrentamientos con la policía, autos quemados, vidrieras rotas, supermercados saqueados, hubo 30 detenidos y 15 policías heridos. Fue a partir de estos hechos que el gobernador declaró Estado de emergencia y anunció la activación de la Guardia Nacional para responder a la “creciente violencia y disturbios” en esta ciudad., como medida para contener el estallido

BALTIMOREsocial.

El 28 de Abril fue asesinado otro joven, esta vez latino y la lista de casos de gatillo fácil continúan.

Estamos convencidos de que este no es un caso aislado sino que es consecuencia del sistema de opresión imperante. El capitalismo trata a las personas como mercancías, y las que no sirven pueden ser fácilmente descartadas; para perpetuarse utiliza a las fuerzas de seguridad, que atacan contra todo aquel que se atreva a desafiar el orden establecido. El Estado le garantiza a sus “perros”, quienes no dudan a la hora de presionar el gatillo contra el pueblo, la impunidad luego de estos casos. Es así que el pueblo se manifiesta, y expresa su bronca contra las instituciones del sistema. En Baltimore, en Argentina y en el mundo se reproducen las lógicas de opresión, de violencia institucionalizada contra los trabajadores; por lo que debemos unirnos para golpear con un solo puño al enemigo, que es el mismo en todos lados.