Pasado algo más de 48hs de lo sucedido en EEUU, más precisamente en Dallas, creemos importante manifestarnos al respecto.

        Según estadísticas del periódico The Guardian que lleva un recuento de las personas muertas en manos de la policía en Estados Unidos de lo que va de este 2016: la cifra llega a los 561 casos. La inmensa mayoría de estos eran afroamericanos o latinos. En 2015, la cifra alcanzó a 1.146, donde la mayoría eran negros.

        En primer lugar para nosotros las muertes de los jóvenes negros, latinos o pobres en Estados Unidos, nos genera la misma indignación que los casos de gatillo fácil en los barrios de nuestra Argentina. Ambos, son llevadas adelante por las fuerzas represivas del Estado Capitalista, que en lo único que se diferencian son con las banderas que colorean sus uniformes manchados de sangre.

        Luego de los dos últimos asesinatos producidos por la policía a dos jóvenes afroamericanos uno en Minnesota y el otro en Luisiana, provocó el repudio y la movilización de cientos de personas, gritando “las vidas negras importan”. También es importante recordar todas las manifestaciones y las protestas producidas luego del asesinato del joven Michael Brown en la ciudad de Ferguson casi dos años atrás.

        Si bien no hay información con respecto a si la acción de ajusticiar a los policías en el marco de la movilización en Dallas fue algo colectivo o una acción individual, sin duda esta acción habla del hartazgo de que nosotros, el pueblo pobre, tiene con seguir contando a sus muertos.

        Evidentemente la persecución a los jóvenes humildes, es moneda corriente en todos los países y la brutalidad de la policía la misma. Esto nos confirma una vez más, la necesidad que tiene el sistema de reprimir, amedrentar y asesinar a los jóvenes. Vemos como las mismas fuerza represivas de los EEUU asesinan a los jóvenes en Palestina, Haití o en su propio país. Esto nos indica que no es un problema de nacionalidades, sino con qué sector social nos identificamos. Y por las dudas te matan, porque conocen de nuestro potencial de lucha y nuestra capacidad de organización y cuando eso ocurre y toma grandes dimensiones, difícilmente nos puedan detener.

        Debemos organizarnos y enfrentar a los que nos quieren matar, porque lo que está en juego es nuestra propia supervivencia, ya que para algunos pocos, los pobres sobramos, estamos de más en este planeta.

        Recordando a todos los caídos por las balas policiales, por las balas de los gendarmes, marines o carabineros, les decimos que cada una de esas balas que tiraron contra el pueblo van a volver, y ahora de a cinco.

Juventud Guevarista – Poder Revolucionario