Cada vez más mujeres, que ya no confían en la justicia burguesa, eligen el escrache como método de lucha contra los violentos. Sin dudas, esto es producto de un avance en conciencia de nuestra clase, del proceso de empoderamiento que nos estamos dando las trabajadoras, en el que la masividad del movimiento de mujeres ha servido de puntapié. Como organización que se pretende revolucionaria tenemos la obligación no sólo de acompañar a cada mujer que decide escrachar a su opresor, sino también de alentar este método cómo justo y legítimo.

Ante todo, decimos que les creemos, que creemos en cada denuncia que se realiza. Que la palabra de cada mujer no debe ser puesta en duda jamás. No confiamos en la justicia burguesa, pero sí en nosotras y en nuestra fuerza para terminar con tanta opresión.No confiamos en las comisarías de la mujer, ni defensorías, donde generalmente dudan de la palabra y exigen pruebas, anteponiendo la integridad del victimario.

Nos ponemos a disposición y repetimos una y otra vez que NO ESTAMOS SOLAS y que una vez que una mujer logra poner en palabras, y denunciar públicamente lo que ha sufrido, ya no volverá a tolerar más violencia machista.

Los violadores y violentos son hijos sanos de este sistema capitalista y patriarcal, que está fundado sobre la explotación, la opresión y la violencia. La única forma de liberarnos, todas las personas que somos parte de la clase trabajadora, es volteando este sistema por completo, con una revolución socialista, e instalando un nuevo sistema donde nos construyamos como personas nuevas.

La única manera de frenar y dar respuesta hacia cualquier violencia contra las mujeres es a través de la organización y la lucha, debemos reunirnos, saber que no estamos solas, y que podemos golpear a los machos de este sistema, no callándonos, no tolerando situaciones de acoso, sino escrachándolos en cada lugar donde nos violenten. Todas juntas somos un gran puño para derribar el patriarcado, y la autodefensa organizada es una forma de saber dar respuesta. No debemos permitir más atropellos hacia ninguna mujer de nuestra clase.

Entendemos que la lucha contra el patriarcado debe ir de la mano de la lucha contra el capitalismo, no podrá existir ningún tipo de igualdad en este sistema, cuya raíz es la división en clases, donde unos pocos explotadores se llevan las riquezas, y las mayorías explotadas ponemos nuestra fuerza de trabajo por migajas. Por eso invitamos a unir todas las luchas para poder pegar aún más fuerte. Trabajadoras y trabajadores debemos empujar juntos a este sistema que está podrido por todos lados, para poder ser libres y felices en un mundo socialista.