El 16 de Septiembre de 1976 es una fecha importante en la historia reciente de nuestro país, conocida como “la Noche de los Lápices”, nombre que se le dio a la operación que llevaron a cabo los “grupos de tareas” de las FFAA contra 10 jóvenes militantes con el objetivo de exterminar cualquier canal de transmisión de las ideas “subversivas” (cualquier idea que cuestione el orden de la democracia o la dictadura capitalista), esas ideas que iban creciendo en la conciencia del pueblo al calor de grandes luchas de la época como el Cordobazo, el Tucumanazo, entre otras, demostrando un fuerte rechazo de las mayorías populares hacia la dictadura y sus medidas de ajuste y represión, a la par que organizaciones guerrilleras y frentes de masas que luchaban activamente por el cambio social, enfrentando la violencia opresora de la dictadura a partir de la violencia revolucionaria del pueblo como la vía real y legítima para la liberación.

Como parte de un plan organizado de terrorismo de Estado (gestionado desde los Estados Unidos hacia toda America Latina para frenar el avance revolucionario y explotar aún más a la clase obrera latinoamericana, recomponiendo así la ganancia capitalista), ese día las fuerzas armadas secuestran a diez militantes estudiantiles de La Plata,organizades mayoritariamente en la UES (Unión de Estudiantes Secundarios), que en esos momentos participaban activamente de la lucha por el Boleto Estudiantil Secundario, un derecho que exigía un descuento en el boleto de colectivo para les estudiantes secundarios, una conquista que permitiría ampliar las posibilidades de ingreso, permanencia y egreso en la escuela secundaria.

Les compañeres fueron secuestrades y encerrades en diferentes centros de detención, donde fueron torturades por atreverse a luchar. Seis de ellos aún se encuentran desaparecides. Los genocidas quisieron imprimirle a la sociedad dos ideas bien claras: que la juventud es sinónimo de peligro, y que le que se atreva a luchar va a sufrir las consecuencias.

Estas ideas son reproducidas sistemáticamente por los grandes medios de comunicación, las instituciones y les representantes de la burguesía a partir de sus prácticas ydiscursos, llenos de odio de clase, donde se demonizaa les luchadores sociales y en particular a la juventud. Y tanto ayer como hoy, para que no salgamos a luchar, a recuperar todo lo que nos arrebataron, a conquistar todos los derechos que nos faltan, la burguesía recurre a la represión, con lo que difunde el miedo y busca inmovilizarnos.

La violencia del Estado capitalista contra la juventud no sólo se expresa a través de la represión directa con palos y balas, sino a partir del ahogo presupuestario, del abandono de los edificios en los que estudiamos, del recorte de becas, del aumento de la comida, el boleto y los alquileres, tornándose imposible vivir y mucho menos estudiar dignamente.

Nosotres decimos que la juventud es sinónimo de cambio, de movimiento, de avance y de conquista, que si algún peligro representa será un peligro para quienes aplastan día a día a nuestro pueblo, y que si estamos unides y organizades  no hay represión que pueda quebrar la fuerza de la juventud que lucha.

Hoy, cumpliéndose 43 años, levantamos bien altas las banderas y los ideales de les estudiantes desaparecides, exigiendo una educación pública y de calidad, que esté al servicio de la necesidades del pueblo y no a merced de un puñado de ricos y su acumulación personal.

Podemos decir que la dictadura no ha conseguido enterrar las ideas revolucionarias, que siguen floreciendo en cada rincón de nuestro país y del mundo siempre que alguien se llene de indignación ante la injusticia social y se atreva a hacer algo para cambiarlo.

Les jóvenes seguimos peleando por nuestros derechos a pesar de la persecución y el amedrentamiento político, por lo que debemos unir todas las luchas para golpear con un solo puño a les responsables de la miseria y la degradación que hoy sufre nuestro pueblo.

Cómo jóvenes, como pueblo, debemos redoblar nuestros esfuerzos y ganar las calles contra el ajuste y la represión, en unidad con todos los sectores en lucha.
En este sentido, reafirmamos la lucha, la coherencia, la convicción y la decisión de Claudia Falcone, María Clara Ciocchini, Horacio Ungaro, Francisco López Muntaner, Daniel Racero y Claudio de Acha, de los 30000 detenides ydesaparecides y de todes les compañeres que dieron sus vidas luchando contra las injusticias de este sistema de muerte, hambre y saqueo.

Estamos convencides de que la única salida es la lucha y la organización, contra el capitalismo y sus instituciones, terminando así con este sistema de opresión e instaurando un nuevo sistema que permita desarrollarnos plenamente.

 

LA SANGRE DERRAMADA, NO SERÁ NEGOCIADA.

30000 COMPAÑERES DESAPARECIDES,

¡PRESENTES!

    Juventud Guevarista Poder Revolucionario   –   Amaranto Corriente Universitaria