En Mar del Plata se vienen sucediendo una seguidilla de hechos, discursos y movidas fascista de los gobernantes y su andamiaje de apoyo como los sectores de la Justicia y organizaciones nacionalistas. No hace mucho Arroyo expresò que quiere una ciudad como la de hace 40 años, donde se vivía “con seguridad y se era más feliz”. Durante la segunda mitad del 2015 y los primeros meses del 2016 los ataques fascistas a compañeros anarquistas y a colectividades de países aledaños fueron noticia reiteradas veces, quedando impunes, ya que el responsable de esos sucesos hoy día está en libertad eximido de cargos a cambio de estudiar derecho constitucional y pagar “los daños materiales”. En ese marco se acusó y criminalizó a militantes por pintadas contra el intendente, utilizando como prueba su ideología política y secuestrándole materiales de lectura( sin hablar de los métodos de detención, entrando de noche policías encapuchados utilizando el amedrentamiento físico y psicológico). En los juicios por la CNU los genocidas, como el juez De Marchi se autodefienden e interrogan a las víctimas por ellos torturadas, secuestradas, y testigo de desapariciones y demás atrocidades que se cometieron en la última dictadura cívico-militar.
Esta semana, en un acto galardonado el Colegio de Abogados le entregó un premio al juez Hooft por sus 50 años de ejercicio, quien enfrenta una causa por delitos de Lesa Humanidad por la desaparición y muerte de los abogados laboralistas en la llamada Noche de las Corbatas. El pasado viernes se llevó adelante una marcha en apoyo al juez López “a favor de la justicia”, donde los principales organizadores fueron los antes mencionados. Ayer 30 de agosto se presentó una nueva causa contra el Votamos Luchar. En sus argumentos, por “intimidar” al juez Alfredo López al dirigirnos movilizados para obtener respuestas al Juzgado Federal. El abogado de dicho juez resulta ser Julio Razona, el ex secretario de seguridad del municipio, quien renunció al mes de asumir, coincidiendo con el estallido de casos de ataques nazis y movilizaciones en contra de las atrocidades que cometían estos grupos. También cabe mencionar los fuertes rumores de participación de Razona en negocios de trata de personas, a partir de las vinculaciones que mantiene con los empresarios de “Cocodrilo”.
Argumentos nos sobran para estar seguros que las causas que hoy se arman tanto para el Votamos Luchar, como a las demás organizaciones y personas que participaron en el repudio contra Macri y sus políticas de ajuste, hambre y represión, es persecución política, es persecución ideológica. Es criminalización a los que luchan contra los planes de explotación y saqueo. Entendemos que para poder llevar a delante la profundización del ajuste y de entrega a las empresas trasnacionales, a los imperialistas, también deben profundizar la represión y la criminalización a cualquier forma de organización del pueblo que ose ir en contra de sus planes.
En un país donde a diario se siente la hostigación constante contra la clase trabajadora, con consecutivas medidas políticas antipopulares como los sucesivos tarifazos y el crecimiento de los despidos. Donde crece la desocupación, la precarización laboral, donde la miseria y el hambre siguen propagándose a mayor velocidad, Mar del Plata es un claro ejemplo de cómo se plasman estas políticas y las consecuencias directas sobre los trabajadores.
Ante el avance voraz de las empresas y sus gobiernos también avanza la lucha y la organización de los trabajadores para dar batalla y poner el freno, que es de la manera que históricamente conquistamos nuestras reivindicaciones y derechos. Por supuesto que los que gobiernan le temen al pueblo organizado y en pie de lucha, ya que esta situación pone en peligro sus privilegios conseguidos a sudor y sangre de los trabajadores, pone en peligro su estructura de opresión y sometimiento de miles que garantiza el bienestar y la ostentación de un pequeño sector.
Es por esto que ante el mínimo indicio del pueblo trabajador de levantar la cabeza y cuestionar sus planes de hambre y muerte, la clase dominante, las empresas y sus gobernantes títeres, responden con represión a través de su aparato represivo de Estado, representado principalmente por sus fuerzas de seguridad y su aparato de Justicia, creando “leyes” como el Proyecto x, como la ley antiterrorista, como el protocolo antipiquete, que no son más que la criminalización de la protesta social, la persecución a los que luchan, el acallamiento al pueblo que dice basta y se planta para conquistar sus derechos elementales.
Si hay algo que caracteriza al Votamos Luchar en todos estos años de construcción de organización de los trabajadores, es la coherencia, y no podíamos no aprovechar la presencia del presidente para hacer escuchar los reclamos del pueblo del que formamos parte, más aún ante sus dichos que ponían en duda la cantidad de desaparecidos durante la dictadura. Manifestación de reclamos que se supone son un derecho dentro de la democracia que dicen defender tanto los gobernantes como los medios masivos de comunicación. Pero no reconocen que la represión llevada adelante contra los que manifestábamos, que además de ser organizaciones políticas y de derechos humanos había muchos vecinos que se autoconvocaron, fue reprimida minutos antes de la llegada de Macri. Dicha movilización marchaba pacíficamente hacia el lugar, donde se cruza en plena calle el Gurpo GAD y comienza a reprimir. Esto más que amedrentamiento se transformó en una provocación a quienes manifestábamos, donde muchos compañeros quedaron tendidos en el piso vomitando por los gases y heridos por las balas de goma y de plomo que la policía ejecutó para impedir la llegada de la marcha hacia donde se encontraría el presidente. Muchos de ellos menores de edad, embarazadas y ancianos.
Violencia política es la que sufrimos como pueblo cuando nos aumentan las tarifas y les quitan las retenciones a los exportadores, cuando no tenemos agua y cloacas, cuando nos echan de nuestros trabajos o nos pagan salarios de miseria, cuando no podemos acceder a la salud y a la educación, cuando nos enferman con sus agrotóxicos, cuando nos desplazan de nuestras tierras, cuando nos condenan a la miseria… eso es violencia política, pero a esa violencia ni la nombran obviamente los defensores de la propiedad privada de los ricos.
Nosotros, porque tenemos dignidad, porque no vivimos de rodillas, porque aprendimos a pelear por nuestras conquistas, porque somos de una clase que se organiza y lucha por liberarse. Porque sabemos estamos en el camino correcto y que cuando nos decidimos podemos y tenemos que denunciar y luchar contra los que nos gobiernan y explotan. Llamamos a las organizaciones del campo popular y a todo el pueblo a proclamarse en contra de la criminalización de la protesta social, en contra de de la persecución, a favor de la lucha, a favor de la unidad popular. Hoy marcan a algunos, pero es el pie que necesitan para ir por todos. No podemos permitirlo!
Porque entendemos y creemos que un gobierno de los trabajadores es posible. Porque entendemos que la organización y la lucha es el camino para llegar.
Sólo en el pueblo confiamos, sólo luchando avanzamos.
Tenemos que echarlos a todos!!!!!
NOS TOCAN A UNO NOS TOCAN A TODOS
NO PERMITIREMOS LA CRIMINALIZACIÓN DE LA PROTESTA SOCIAL
CARCEL COMÚN A TODOS LOS GENOCIDAS
POR UN GOBIERNO DE LOS TRABAJADORES Y EL PUEBLO

VOTAMOS LUCHAR