1399114_716322245135440_7247042093339300388_oLas elecciones burguesas, ya no se diferencian en nada de un circo: malabares para cerrar listas; payasos que quisieron ser candidatos y se tuvieron que bajar; animales salvajes que sobrevivieron y son precandidatos.

De la forma más descarada cerraron las listas, con idas y vueltas, con arrepentidos y con despechados, los monopolios ya tienen sus candidatos. Lejos quedó la discusión política, sus plataformas, sus programas de gobierno, aquí lo único que importa es quién mide más.

Más allá de todas las variantes de la burguesía (Scioli, Macri, Carrió, Sanz, Massa, Rodriguez Saa, etc.), está claro que gane quien gane: pierde el pueblo. Y en realidad ya perdimos, porque con qué dinero, si no es con el de los trabajadores, se costeó y se llevó adelante la fastuosa campaña de todos los que intentaron presentarse y les dijeron finalmente que no (Taiana, Randazzo, Cobos, Bossio, Chino Navarro, Binner, Urribarri, Rossi, Cheppi).

Pero en la realidad diaria, la de todos los días, las que nos toca vivir a todos nosotros, la inflación crece, las escuelas cerradas por problemas de infraestructura aumentan y los conflictos gremiales por paritarias continúan y se acrecientan.

Ninguno de los candidatos dijo qué iba hacer con los miles de desocupados, con los millones de pobres que hay en la Argentina, con la deuda externa, con la megamineria en nuestra cordillera, con el modelo sojero y la expansión constante de la frontera agropecuaria. Todas las discusiones que plantearon por la televisión son banales y superficiales, hablan de números que nadie sabe, pero lo que es claro es que no reflejan la realidad y en nada van a modificar la realidad de los poderosos de este país.

Ni siquiera fueron prolijos con sus propias leyes, van a internas truchas y con un sólo candidato. Ellos solos refuerzan la imagen del circo electoral.

Más allá de los chamuyos de cada uno de los candidatos, lo que está en juego para el establishment es quien va a llevar adelante y aplicar el ajuste. Según algunos de los economistas de la burguesía: la política de subsidios a los servicios (electricidad, gas, transporte) es insostenible, su valor real debería ser cuatro o cinco veces más, como así también la tan solicitada devaluación por parte de los empresarios, otra más, que va en perjuicio de nuestro poder adquisitivo.

No podemos dejar de mencionar también, lo cómico de ver como los que gritaban con tanta fuerza: “Cristina acá tenés los pibes para la liberación” le hacen la campaña y votan al hijo de Cárlos Saul Menem, y los ´90?, y lo nacional y popular? O ya se olvidaron de donde viene y quien es Daniel Scioli. Peor aún disfrazan sus intenciones detrás de un discurso pobre y que nadie se cree: el candidato es el proyecto. Tremenda bajeza desde los más “destacados” intelectuales de Carta Abierta, hasta los militantes más rasos, intentando defender un discurso insostenible.

En Mar del Plata, por ejemplo el Frente Para la Victoria (Movimiento Evita, La Campora, Descamisados, etc) votan a Gustavo Pulti, es decir que votan a Aldrey Iglesias (dueño de Hotel Hermitage, Casino del Mar, Multimedios La Capital; y quien concesiona el Hotel Provincial), parte del poder económico de esa ciudad. Ya se olvidaron de todas esas duras críticas hacia el actual intendente, ahora es su candidato.

En Córdoba, una de las tres ciudades con mayor desocupación del país (cifras según el Indec), la capital de la “patria sojera” donde en los pueblos fumigados se detectan alta tasas de cáncer, deformaciones en niños y bebes, y problemas graves de salud en la población aledañas a los campos fumigados; donde el gobierno municipal de Mestre (UCR) aparenta tener un proyecto diferente al de la provincia (De la Sota) y al de la nació, la realidad muestra ser otra, el ejemplo de Malvinas Argentinas es muy claro al respecto. El ex intendente radical Arzani, es el responsable de poner en marcha el proyecto de instalación de la planta de Monsanto en Malvinas, siendo aprobada la inversión del mismo por el gobierno nacional y desarrollada, sin contradicción alguna, por el gobierno provincial de De La Sota, a través del modelo saqueador, contaminante y represor, de renta agraria, basada en los precios internacionales de la soja, maíz y trigo, fundamentalmente. La situación ambiental de la ciudad, por ejemplo, demuestra que las decisiones las imponen los grupos como Monsanto, Syngenta y DuPont, haciendo acuerdos con las universidades para que investiguen lo que ellos pretenden, articulando con el empresariado local, como Porta hnos., una alcoholera ubicada en la zona sur, donde los vecinos vienen denunciando que en esos barrios la población padece cáncer y enfermedades respiratorias crónicas, producto de los desechos gaseosos que la empresa libera, y, por si fuera poco, existe la posibilidad de que explote Porta dejando un radio vacío de 15 km a la redonda. Todo esto, demuestra que existe en Córdoba un sólo proyecto de la burguesía, de los monopolios saqueadores contaminantes y financieros, donde la especulación inmobiliaria está destruyendo los bosques nativos de nuestras sierras y dejando inundaciones a su paso.

Vale dedicarle un párrafo a Florencio Randazzo, que lejos está de ser un héroe popular como quieren imponerlo. No nos podemos olvidar de las decenas de trabajadores y trabajadoras que murieron yendo a su trabajo para que recién ahí empiecen a arreglar el sistema ferroviario y eso que tuvieron tiempo, más de 12 años al frente del gobierno y con el presupuesto a su disposición.

Nosotros llamamos nuevamente a confiar en nuestras propias fuerzas, en no depositar ningún tipo de expectativas en estos delincuentes. Es el ejemplo del pueblo trabajador chileno, mexicano, peruano, el que debe guiarnos. Sólo a través de la organización es como vamos a ir encontrando la salida real a nuestros problemas. En este sistema, el voto se convierte en un cheque en blanco, para que dispongan y hagan lo que quieran con nuestro futuro.

En este sentido, da lástima ver como organizaciones del campo popular, se alejan de la calle, de la lucha y no ven la posibilidad de profundizarla y golpear al enemigo de forma conjunta y contundente. Por el contrario depositan todas sus energías en la campaña electoral, ayudando de esta forma a legitimar estas elecciones que lo único que hacen es definir el próximo verdugo de nuestro pueblo.

Entendemos que no hay más reformas que hacerle al Estado Capitalista, ya han gobernados todos (PJ, UCR, PRO, PS) y no ha cambiado en nada la situación de los trabajadores, en este sentido debemos redoblar nuestros esfuerzos en la participación y  en la entrega para seguir construyendo organizaciones que luchen y no se vendan. Es por esto que afirmamos:

Solo en el pueblo confiamos, solo luchando avanzamos
Nuestros Sueños no Caben en sus Urna$

Sin Revolución, no hay Socialismo.