La Unión de Jóvenes Comunistas tiene que definirse con una sola palabra: vanguardia. Ustedes, compañeros, deben ser la vanguardia de todos los movimientos. Los primeros en estar dispuestos para los sacrificios que la Revolución demande, cualquiera que sea la índole de esos sacrificios. Los primeros en el trabajo. Los primeros en el estudio. Los primeros en la defensa del país. Y plantearse esta tarea no sólo como la expresión total de la juventud de Cuba, no sólo como una tarea de grandes masas vertebradas en una institución, sino como las tareas diarias de cada uno de los integrantes de la Unión de Jóvenes Comunistas. Para ello, hay que plantearse tareas reales y concretas, tareas de trabajo cotidiano que no pueden admitir el más mínimo desmayo.”

ERNESTO GUEVARA

11665630_457281081116156_4681807253544576244_nDesde la Coordinadora Guevarista Internacionalista convocamos a todos los compañeros y compañeras convencidos de que el capitalismo nos aliena, nos explota, y nos mata, y de que la única salida para nuestro pueblo trabajador es la revolución socialista, a participar del Encuentro de Juventudes Revolucionarias.

Como juventudes conscientes de la situación actual de nuestra clase en Latinoamérica debemos dar toda nuestra entrega a la causa revolucionaria. Como nos enseña el Che, debemos ser vanguardia con nuestro ejemplo cotidiano: en el estudio, en el trabajo, hacia cualquier tarea que la lucha nos demande, en cada uno de nuestros lugares donde construimos la organización de los jóvenes guevaristas.

A modo de una breve caracterización de la coyuntura

La situación que vive nuestra América Latina de norte a sur, es fiel reflejo de los planes del capitalismo: vemos como las riquezas continúan concentrándose en manos del imperialismo, en colaboración con las burguesías autóctonas, siempre arrodilladas ante los monopolios, sin margen de maniobra ante él. Esto ha permitido que los planes de explotación y saqueo se profundicen día a día, orientando las políticas de nuestros países hacia la extracción de los bienes comunes de nuestra tierra, dejando a su paso, muerte y miseria en pueblos enteros, en beneficio de los capitales transnacionales.

Para esto, los gobiernos títeres, han profundizado la explotación de los trabajadores, mediante la precarización laboral, el desempleo, la represión, etc. y han sumergido a la mayoría de los trabajadores en condiciones pésimas de vida, agravado aún más por la falta de salud y educación.

En este contexto, los jóvenes todos los días, entramos en una carrera por intentar desarrollarnos lo más posible. Ante esto, el capitalismo en su plan de sostenerse como tal, ofrece más de lo mismo, trabajo súper explotado, pésimas condiciones laborales, la educación como un privilegio de algunos pocos y no un derecho, lo que lleva a hipotecarnos para poder costear una carrera universitaria. Por si esto fuera poco, el sistema también ataca por otros lados, desde todas las clases de drogas, la cultura del consumo, la tecnología usada para mantenernos en un letargo absoluto, la represión por medio del gatillo fácil, o atacando directamente a los que nos organizamos. Los gobiernos y sus perros guardianes, le ofrecen a los jóvenes la posibilidad de incorporarse al crimen organizado, ya sea sumándose directamente a las filas de las fuerzas represivas, o a las bandas paramilitares, que son ambas quienes manejan y controlan la trata, el narcotráfico, el juego, la delincuencia, es decir, todas las formas de violencia que lleva adelante el sistema y que acosan nuestros barrios.

A la par, la conciencia de clase de los jóvenes adquiere un valor esencial. Hoy, como ayer, la juventud es protagonista en muchos de los procesos de lucha que se desarrollan en nuestro continente. En algunos casos, jugando el rol de vanguardia, como el movimiento estudiantil en Chile movilizando alrededor de 250.000 estudiantes y confrontando con el enemigo; otros, como las luchas antimineras en Perú libradas en la región de Arequipa, contra el proyecto “Tía Maria” en defensa de la tierra y el agua; las revueltas en Brasil de unos años atrás, contra los tarifazos al transporte publico y denunciando la crisis política del gobierno brasilero; México, con la realidad de pueblos como Ayotzinapa y otros Estados como el de Guerrero, donde en la actualidad se ha desnudado la farsa electoral del narco-estado de Peña Nieto a través del boicot a las urnas, los piquetes y otros métodos contundentes de acción directa hacia el Estado Capitalista; en Argentina, encabezando la lucha en defensa de los bienes comunes y contra los monopolios como Monsanto, contra las fumigaciones, el fracking, y en defensa de la educación pública y gratuita.

Todos estos ejemplos demuestran el nivel de determinación y combatividad, que tiene el pueblo en su conjunto, y la juventud en particular. Cuando los jóvenes toman conciencia, asumen su rol y se deciden por luchar, el enemigo tiembla, como ya tembló en décadas pasadas con el avance de las organizaciones revolucionarias. Es por esto que el sistema nos tiene en la mira permanentemente y ante esto debemos redoblar nuestra organización.

Por todo esto, nuestro rol como jóvenes combativos y revolucionarios es el de llamar a la organización, de potenciar las experiencias de lucha de nuestros pueblos, generar conciencia día a día, tomar las banderas del Socialismo, como quería el comandante Che Guevara, y por eso es necesario encontrarnos y unirnos como juventud, como clase trabajadora, porque somos una sola y no reconocemos las fronteras que nos impone la burguesía, el enemigo es el mismo y está decidido a ir por todo, no lo podemos permitir y le tenemos que poner fin a este sistema de muerte y represión, y construir el Socialismo.

En toda América decimos:

¡TODA LA JUVENTUD AL COMBATE!
¡TENEMOS QUE HACER LA REVOLUCIÓN!

COORDINADORA GUEVARISTA INTERNACIONALISTA: www.coordinadoraguevarista.org