Sin título-1 (1)El jueves 14 de Mayo, nuevamente, el pueblo chileno pagó otra cuota de sangre. En medio de multitudinarias marchas contra la reforma educacional que propuso el gobierno de Bachelet, dos jóvenes estudiantes de 18 y 25 años fueron asesinados por un vecino, más que vecino es un verdadero fascista que por el simple hecho de pintar una pared, o pegar un cartel, les dio un tiro a cada uno. Claro está que los carabineros garantizaron la muerte de los dos compañeros, Diego Guzmán y Exequiel Borvalán, además, como ya es de esperar, realizaron arrestos arbitrarios y tiraron gases lacrimogenos, hiriendo a Luciano Debrott Riquelme, que tiene la posibilidad de perder un ojo.

El gobierno de la concertación, el tan famoso «progresista» de Michelle Bachelet, no ha dejado de reprimir y ajustar al pueblo desde que asumió; cotidianas son las imágenes que vemos cómo se reprime. «¿Qué tiene de socialista ese gobierno?», nos preguntamos desde el otro lado de la cordillera.

Expresamos toda nuestra solidaridad y apoyo a los luchadores del hermano pueblo Chileno.
Le decimos a Bachelet, a Camila Vallejo, a todos esos garantes del Estado Capitalista, que son nuestros enemigos de clase, que no nos confunden con sus discursos demagógicos y que conocemos bien su rol de perros guardianes del capital.

Como nos enseñó el Che, Miguel Enriquez e Inti Peredo, nuestro enemigo de clase es uno solo y no importan las fronteras. La sangre que se derrama de nuestro pueblo, nunca la vamos a negociar, su color rojo es el color de nuestras banderas, banderas que no vamos a bajar y que las vamos a llevar hasta la victoria.

Diego Guzman y Ezequiel Borvarán, PRESENTES!