Pasaron las PASO. Festejaron los peronistas y lloró el PRO. Los globos amarillos salieron en bolsas negras del bunker de Costa Salguero. El kirchnerismo ganó con casi el 47% de los votos válidos; afianzándose como única fuerza que le disputó la elección al macrismo. Todo era alegría y no tardaron en llegar los discursos progre porque parecería que ese domingo por la noche, la clase obrera dejaba de sufrir. Festeja Fernandez, Masa, Solá, Monsanto y el FMI.
Menos de 12 hs después de la elección, que parecía ser una luz entre tanta oscuridad, el sueldo de les laburantes se devaluó casi un 50% por la disparada del dólar.

Los Kirchneristas culpan al Macrismo. Cambiemos señala que la desconfianza en el próximo gobierno es lo que provoca esa reacción. Les laburantes, pagamos las consecuencias. Y el ciclo se repite, una y otra vez. Mientras tanto, el sistema de explotación se perpetúa.
En 4 años el Macrismo nos dejó una inflación que supera el 150%, una caída de casi el 20% en el PBI, un aumento de más del 500% de agua y gas, y más del 1500% en Luz y una deuda externa de casi 300 mil millones de dólares, que el Kirchnerismo ya se comprometió a pagar, si es que gana en octubre.
Las PASO (que se han convertido en las encuestas más caras conocidas en la historia) nos costaron 3 mil millones de pesos; que equivalen a 120 millones de raciones de comida en los comedores escolares. Mientras tanto les que salimos a ganarnos el pan todos los días contamos las monedas para llegar a fin de mes.

Los números para las organizaciones de izquierda que confían en las elecciones tampoco fueron reconfortantes: acumularon apenas 3,5% de los votos entre el FIT-U y el Nuevo Más, que representan 870 mil votos. 200 mil votos menos que los blancos/nulos/impugnados. Además, como viene sucediendo desde hace varias elecciones, el 25% del padrón no se presentó a votar.

¿Cómo podemos creer que el Kirchnerismo es una salida posible? Ese que gobernó durante 12 años y tiene las manos sucias no solo de corrupción sino también con la sangre de más de 3 mil pibes asesinades por gatillo fácil y torturas, 70 desaparecides (entre ellos Julio López), y que cajoneó el proyecto de aborto legal negándose a tratarlo y asesinando a más de 500 mujeres pobres que solo encontraron el camino de la clandestinidad. Ese gobierno promotor del saqueo de nuestros bienes comunes a costa de muerte y contaminación como lo es “Vaca Muerta”, la profundización del modelo megaminero y tantos otros acuerdos comerciales que no fueron otra cosa que la entrega indiscriminada de los mal llamados “recursos naturales”. No podemos olvidarnos que la multinacional MONSANTO, tuvo su edad de oro durante el Kirchnerismo que lo favoreció criminalmente con la “ley de semillas”. Las multinacionales de la expoliación revientan nuestros suelos, pagan regalías insignificantes y nos dejan hambre, empleos precarizados, y muerte, mucha muerte.

Para contrarrestar un gobierno tan saqueador, se argumenta que al menos puso un plato de comida en la casa de les laburantes, pero se olvidan que eso no es un obsequio de uno u otro gobierno, sino que es propiedad de la clase que lo produce, que lucha en las calles y que durante el gobierno K perdió a 20 compañeres, asesinades en represiones.
Los números parecen desalentadores para la clase obrera, sencillamente porque no fueron las elecciones de la clase obrera. Y nos reafirman nuevamente, que la lucha por la liberación de nuestros pueblos está en las calles y no en las urnas de los ricos. Que la disputa sigue siendo en las escuelas, las universidades, las fábricas, mano a mano con nuestres hermanes de clase. Y a esos, que nos dicen utópicos o idealistas debemos responderles con más fuerza que utópico es creer que los derechos los conquistamos en las urnas de la clase que nos está robando y asesinando.

Tenemos que unirnos y organizarnos, la salida individual nunca fue la solución y hoy está más que claro, tenemos que hacer la revolución, apostando a la construcción de un proyecto político colectivo, clasista y socialista.

NUESTROS SUEÑOS NO CABEN EN SUS URNAS.
JUVENTUD GUEVARISTA – PODER REVOLUCIONARIO.