Encuentro de Jóvenes Revolucionarios, Córdoba, Argentina

En Chile se viene asistiendo la última década a un proceso de reanimación del movimiento de trabajadores, en paralelo con otros sectores, a causa de la profundización de la explotación capitalista que ha tendido a incrementar sus tasas de ganancia a costa de aumentar la precariedad, las malas condiciones de trabajo y empeorar las condiciones de vida de los trabajadores. Es en este contexto que distintos sectores han saltado a la lucha por sus reivindicaciones concretas avanzando en distintas formas de lucha y articulación que han impreso de un carácter radical a las movilizaciones.

Desde este escenario la respuesta del Estado ha sido avanzar nelson-quichillao-3decididamente en la profundización de la criminalización, mediante el perfeccionamiento de las leyes represivas y el aumento y profesionalización de la represión. Por otra parte mediante la Reforma Laboral se busca aislar a los sectores que se han venido movilizando, encausándolos dentro de la legalidad y conteniéndolos.

Hoy enfrentamos con profunda rabia, como jóvenes revolucionarios, desde la provincia de Córdoba (Argentina) la noticia de la muerte, en el contexto de movilizaciones de los subcontratistas del cobre, del compañero Nelson Quichillao quien fue alcanzado por un disparo de la policía chilena que reprimía la movilización desarrollada en El Salvador, en el norte de Chile.

La situación de ofensiva de la clase dominante ya ha cobrado, con anterioridad, la vida de dos compañeros trabajadores en la última década; el trabajador forestal Rodrigo Cisternas, acribillado por la represión y Juan Pablo Jiménez, asesinado al interior de la empresa donde trabajaba sin esclarecimiento alguno hasta la fecha. A esto se suman las múltiples muertes en el lugar de trabajo a consecuencia de las nefastas condiciones de seguridad para los trabajadores, lo que demuestra que la muerte del compañero no es un hecho aislado.

Como juventud revolucionaria latinoamericana denunciamos el asesinato cobarde y abusivo por parte de las fuerzas de represión del obrero Nelson Quichillao, sostenemos que la manifestación concreta de este hecho desnuda el carácter de clase del Estado burgués y a su vez reafirma nuestra tarea por desarrollar un proyecto que libere a nuestros pueblos de toda explotación y opresión. Cada muerto para nuestra clase nos urge la tarea impostergable e ineludible de levantar el proyecto revolucionario para el Continente entero y conquistar la Patria Socialista.

¡Nelson Quichillao vive en la lucha de los jóvenes revolucionarios!

¡Patria o muerte, venceremos!