El 26 de septiembre de 2014 cientos de estudiantes, a propósito de un nuevo aniversario de la Masacre de Tlatelolco, se organizaban como todos los años para hacer de esta fecha no un mero recordatorio si no un día de lucha para todo el pueblo mexicano. Dentro de las actividades planeadas se movilizaron en ómnibus a Iguala, donde los funcionarios locales darían un informe de gobierno, para exigir que solventaran su viaje hacia la movilización central en DF y atendieran el resto de las demandas de su Escuela que es permanentemente golpeada por la política estatal. Pero en el camino fueron interceptados por el grupo criminal “Guerreros Unidos”, brazo armado del narcoestado mexicano, quienes junto a la policía local organizaron la represión que tuvo como saldo decenas de heridos, 6 muertos y 43 compañeros secuestrados, de los cuales 42 aun hoy se encuentran desaparecidos.

Un símbolo de jóvenes rebeldes
La Escuela Rural Normal Isidro Burgos es formadora de maestros rurales que aprenden, enseñan y trabajan en los sectores más pobres de las zonas rurales y tiene una larga historia de lucha y compromiso social, formando maestros y militantes sociales. No es casual que sea ahí donde fueran a atacar al movimiento estudiantil, de la manera más sangrienta posible. A partir de este momento se organizaron masivas movilizaciones en todo México, cortes de carreteras y tomas de edificios estatales que fueron blanco de la rabia popular. En la búsqueda de los 43 estudiantes se descubrieron cientos de fosas comunes, sacando a la luz la naturalidad con la que ocurren las desapariciones y la complicidad del gobierno. La lucha de los familiares y compañeros de los 43 sigue en pie, pese a las maniobras de Peña Nieto y sus funcionarios que pretendieron instalar la “verdad histórica” de que habían sido incinerados, perjudicando la búsqueda real de los compañeros. Esta versión oficial que los daba por muertos fue devastada por el trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense y más recientemente por el informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes de la CIDH: al día de hoy sólo fueron reconocidos los restos de Alexander Mora y nada se sabe del resto de los estudiantes. En este año de lucha han sido reprimidos decenas de militantes populares y fueron asesinados en los últimos meses Miguel Ángel Jiménez (líder de la Unión de Pueblos del Estado de Guerrero que impulsaba la lucha por los 43), Yesenia, Simone, Alejandra, Nadia (estudiante universitaria) y Rubén (fotoperiodista social). Los dos últimos, amenazados por el gobernador de Veracruz, se encontraban autoexiliados en DF para resguardar sus vidas porque ya habían sido amenazados.

Fue el Estado
México ha sido caracterizado desde hace algunos años como un “narcoestado”. En efecto es un país donde el poder se encuentra estrechamente vinculado a los líderes de los carteles; pero el uso de este concepto podría sugerir que existen países donde el estado no es responsable o cómplice del narcotráfico o incluso podría catalogárselo como “víctima”. De este argumento se desprende el “combate contra el narcotráfico” que habitualmente usan los estados capitalistas para militarizar los territorios y desplegar su aparato de inteligencia sobre los pueblos. Los estados capitalistas son -en esencia- la combinación de los más poderosos empresarios que acuerdan con los gobiernos de turno. En México no existe tal “guerra contra los narcos” sino exactamente lo contrario: son los más poderosos narcotraficantes gobernando, utilizando a los títeres del gobierno. La particularidad que toma esta relación en México (como en Colombia y otros países de la región) es que el poder de este sector económico vinculado a la producción y tráfico de drogas es más público e impune. Como contracara siniestra de esta alianza político-económica el gobierno lo utiliza para justificar las masacres más sangrientas, atribuyéndole a esa fuerza armada la violencia contra los jóvenes, contra los que luchan por un mundo distinto.

¡Todos somos Ayotzinapa!
El caso de los 43 ha despertado la solidaridad a lo largo y ancho del mundo entero, volviéndose un símbolo de la solidaridad internacional. Ningún estado burgués ha denunciado firmemente la violación de derechos humanos en México ni ha roto relaciones económicas ni diplomáticas con este país. Durante la Caravana 43 los padres y sobrevivientes han puesto en la agenda internacional su lucha y recibieron el afecto y compañerismo de miles de militantes populares, demostrando que sólo entre pueblos es posible tejer la lucha solidaria que es necesaria.
Desde la Coordinadora Guevarista Internacionalista entendemos que esto no es un hecho aislado, sino que es parte de los mecanismos que utiliza este sistema para acallar las voces de quienes luchan por un mundo mejor. En México, la desaparición forzada de personas es moneda corriente demostrando que esta práctica no es exclusiva de los regímenes dictatoriales, sino también de los gobiernos que fueron elegidos “democráticamente”. Es por ello que denunciamos firmemente que esta democracia burguesa es una farsa que no hace más que engañarnos, haciéndonos creer que a través de las urnas estamos participando, cambiando, “aportando nuestro granito de arena”, cuando les decisiones son tomadas por las clases dominantes. Esta lección muy bien la enseñan los familiares y compañeros de Ayotzinapa que han organizado el boicot a las elecciones en México, promoviendo experiencias de autogobierno y poniendo en la agenda pública que mientras haya desaparecidos no hay democracia posible.
Mientras sigan gobernando quienes tienen el interés de llenarse los bolsillos a costa de la explotación de los trabajadores va a seguir existiendo la represión a nuestra clase. Es por ello que desde la CGI enviamos nuestra solidaridad a todo el pueblo mexicano, que este último tiempo ha dado un gran ejemplo de lucha para toda Nuestra América.

Junto al pueblo mexicano gritamos:
¡vivos se los llevaron vivos los queremos!
¡Para que nunca más nos desaparezcan: luchamos por un gobierno de los trabajadores y el pueblo!

 

Coordinadora Guevarista Internacionalista

Brigadas por la Solidaridad y por la Paz, BRISOP de Italia
Frente de Acción Revolucionaria, FAR de Argentina
Organización de Liberación Nacional y Social, Fogoneros de Argentina
Juventud Guevarista de Argentina
Movimiento Revolucionario Oriental, MRO de Uruguay
Izquierda Guevarista de Chile
Frente de Trabajadores Guevaristas de Chile
Juventud Guevarista de Chile