imagesHoy se cumple otro aniversario del golpe genocida en Chile, que derroca al gobierno de la Unidad Popular encabezado por Salvador Allende. Este hecho, no fue aislado. Cuando analizamos cuál era el contexto mundial, en general, y la situación de América Latina, en particular, encontramos que el desarrollo de la lucha de clases en nuestro continente se había agudizado a tal punto de conformar organizaciones político-militares que asumieran el papel de vanguardia para dirigir la lucha revolucionaria en curso en ese entonces. El congreso de la OLAS, el mensaje del Che a crear “uno dos, muchos Vietnam”, las experiencias del MIR en chile, del PRT-ERP en Argentina, del ELN en Bolivia, organización creada y comandada por Guevara en 1967, fueron expresión de la construcción de dicha vanguardia en el seno del conosur.

Sin opción revolucionaria de PODER, no hay revolución

Mucho se podría escribir sobre la experiencia vivida en Chile en los 70’s, pero es necesario destacar las lecciones más importantes de ese proceso para la lucha actual. El trabajo de masas, integral, que construyó el MIR en su convocatoria a “crear poder popular”, en la necesidad de las coordinaciones de trabajadores de base (por ejemplo los cordones industriales), de los frentes de trabajadores y estudiantiles, su trabajo sobre el campesinado, fueron la base de la construcción de la opción revolucionaria de poder que confrontó con la burguesía.

La unidad de los revolucionarios

En ese contexto, donde la lucha por el poder, en la necesidad de la construcción del socialismo en Latinoamérica se expresaba fuerte, se fueron dando pasos en la consolidación de herramientas de unidad, de articulación para la lucha revolucionaria. La Junta de Coordinación Revolucionaria (JCR) constituyó una primera intención de conformar un proyecto común para la lucha revolucionaria en Sudamérica. De toda esa experiencia política, del trabajo de resistencia que hicieron muchos compañeros a la dictadura genocida en los distintos países, quienes platearon siempre la revolución como la única salida posible ante los problemas del pueblo trabajador, frente a todas las tergiversaciones del marxismo que la niegan, y fundamentalmente, de la confianza en las masas para rearticular a las fuerzas que hoy nos pretendemos retomar ese camino por la revolución socialista en nuestro continente, está la necesidad de unir a los revolucionarios en Latinoamérica.

En ese sentido, hoy avanzamos a paso firme en la construcción de la C.G.I (Coordinadora Guevarista Internacionalista), la herramienta que nos permite, no sólo retomar el proyecto del Che, de Miguel Enriquez y tantos otros revolucionarios, sino ponerlo en práctica hoy, en la realidad del siglo XXI, en la necesidad de llevar a la victoria las luchas que nuestros pueblos dan todos los días por sus distintas reivindicaciones. Esa lucha, es la lucha por la dignidad humana, por la construcción del socialismo, la única que nos hará libres.

Saludamos fraternalmente al conjunto de organizaciones que componen el Octubre Revolucionario en Chile, a aquellas que se encuentran en la lucha cotidiana contra el capitalismo y a todo el pueblo trabajador chileno, que busca su definitiva liberación.

¡Hasta la victoria siempre!

 

Juventud Guevarista