1976 – 24 de marzo – 2015
A 39 años, 30.000 compañeras y compañeros presentes!

Nuestro mejor homenaje es continuar su ejemplo, continuar la lucha hasta la victoria.

No olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos!!

Nuestro pueblo trabajador tiene una larga y nutrida experiencia de lucha. Las 30.000 compañeras y compañeros, son hijos y protagonistas de ese proceso que se profundizó a partir del Cordobazo.
La lucha revolucionaria desde fines de los ́60 y durante los ́70 se desarrolló en todos los frentes. Hubo un importante desarrollo del sindicalismo clasista, a ejemplo antiburocrático y combativo, con experiencias como la CGT de los Argentinos, se expresó en  las calles la unidad obrero-estudiantil, hubo enormes expresiones de masas obreras y populares que se consolidaban con la construcción y consolidación de organizaciones revolucionarias, que desarrollaron la lucha armada frente a la violencia de este sistema explotador y su aparato represivo, en un proceso que se daba en toda Nuestra América. Se fue construyendo un proyecto revolucionario encarnado en amplios sectores de masas, que por primera vez en nuestra historia planteaba seriamente el problema del poder, por un gobierno de los trabajadores y el pueblo. Ese camino se planteaba en las calles donde se levantaban las banderas del socialismo. Por primera vez en la historia argentina, se comenzó a cuestionar el poder de los capitalistas y se construyeron herramientas de lucha y de organización para derrotarlo definitivamente.

24-marzo

En nuestras compañeras y compañeros caídos, como también los que pasaron años tras las rejas del régimen incluso hasta mucho después del 83, en todos los que siguieron construyendo organización y dando pelea, se expresan las aspiraciones de toda una generación con ansias de construir una sociedad nueva, donde podamos decidir nuestro presente y nuestro futuro, rompiendo con todo tipo de opresión, donde podamos desarrollarnos plenamente.
Las fuerzas represivas y los grupos de tareas, junto con los buchones de la burocracia sindical que marcaban luchadores, los secuestraron, encarcelaron, torturaron, los asesinaron y los desaparecieron. Sabían que tenían que frenar de alguna manera todo ese proceso, optaron por la eliminación física de muchos de los miles y miles que estaban dispuestos a enfrentar las políticas de hambre, miseria, saqueo, ajuste y represión de la burguesía, y que se determinaban y afirmaban por un camino revolucionario que venía en ascenso en toda la región. La burguesía sabía que con ellos no iban a poder avanzar. Fue así como llevaron adelante
el Plan Cóndor, en todo Latinoamerica, con el entrenamiento militar del Estado fascista Francés y bajo dirección imperialista. No se trató de un hecho aislado, sino que la burguesía, cuando se ve acorralada, actúa de este modo, defiende con toda su violencia el poder para sostenerse como clase dominante. Ese plan no fue ejecutado sólo por las fuerzas militares, los partidos del sistema fueron parte de la imposición del Terrorismo de Estado, que desde hacía unos años con el gobierno de Perón asesinaba luchadores con la AAA y otros grupos paramilitares, que durante el gobierno de Isabel Perón desapareció a unas 1.000 compañeras y compañeros antes de 1976, gobierno del PJ que decretó el Operativo Independencia en común acuerdo con el Partido Radical, para eliminar a la guerrilla que defendía las aspiraciones populares y le daba a la lucha un nuevo impulso y una perspectiva de triunfo a favor de nuestra clase.

Hace 39 años, la Dictadura abierta se ajustó a las necesidades de los grandes monopolios, y los gobiernos posteriores hasta la actualidad continuaron y continúan defendiendo esos mismos intereses, con más saqueo, más miseria, más represión, más explotación y más dependencia. Los monopolios de la dictadura continúan teniendo privilegios hoy (Acindar, Techint, Mercedes Benz, Ford, Blaquier, etc). Siguen imponiendo sus planes a través de los gobiernos de turno, tanto en democracia como en dictadura. Nunca como antes se había logrado una entrega tan profunda de todos nuestros bienes naturales con sus consecuencias económicas, sociales y ambientales que afectan a todo nuestro pueblo mientras se benefician unos pocos: los Monsanto, Barick Gold, Chevrón, y ahora también las empresas Chinas y Rusas. La Deuda Externa, que se cuadruplicó en la Dictadura, siguió pagándose en “democracia”, deuda que mientras más se paga más crece, con nuevos “préstamos” y más dependencia. Este gobierno es el mejor pagador serial reconocido por ellos mismos. Los únicos beneficiados los grandes bancos, toda la burguesía imperialista, a costa del pueblo trabajador. Queda cada vez más claro que este sistema capitalista es sinónimo de muerte, del sálvese quien pueda, y que no existe un capitalismo humanizado, que no hay salida ni reforma que hacerle a este sistema que no da para más, ya que intentar reformarlo sólo prolongaría la agonía del pueblo.
Hoy, entendemos que el mejor homenaje para los 30000 y para todas las compañeras y compañeros caídos en la lucha, es levantar bien alto sus banderas, que son también las nuestras. El mejor homenaje es continuar con su lucha, reconocernos en esa historia que nos pertenece. Nos mueve un mismo interés de clase, las mismas aspiraciones de liberación. Es necesario organizarnos y dar pelea, entendiendo que sólo podremos desarrollarnos plenamente en una sociedad realmente libre de toda opresión. Es una necesidad y una tarea de todos los pueblos de Nuestra América unirnos y golpear al imperialismo y sus socios locales,construir un proyecto revolucionario para toda la región y llevarlo hasta la victoria. Para eso tenemos que contribuir a la organización de las más amplias masas, a la vez que construir organización revolucionaria. Lo que tenemos que hacer es la revolución. Contra el poder burgués, poder revolucionario. Es el poder burgués, el de los monopolios con su Estado y sus gobiernos de turno, el poder de las minorías explotadoras, o es el poder revolucionario, el poder de los trabajadores y de todos los oprimidos por este sistema, el poder de las mayorías que confronte con este sistema sentando nuevas bases, respondiendo a las necesidades y aspiraciones del pueblo trabajador, terminando con todo tipo de opresión.
Por eso sigue siendo Socialismo o Barbarie capitalista, por eso decimos una vez más que no hay reformas que hacer, que es Revolución Socialista o Caricatura de Revolución.
Por eso la lucha sigue siendo A VENCER O MORIR.

POR UN GOBIERNO DE LOS TRABAJADORES
LA SANGRE DERRAMADA NO SERÁ NEGOCIADA
TENEMOS QUE HACER LA REVOLUCION

Fogoneros- Juventud Guevarista