Se cumplen 8 años sin Luciano Arruga, un villero, un pibe de barrio de 16 años, que tenía amigos y una familia. Un 31 de Enero del 2009, no regresó a su casa del Barrio 12 de Octubre, de Lomas del Mirador. Luciano sufrió durante varios meses el acoso y persecución policial, al igual que viven la mayoría de los pibes de los barrios pobres a lo largo y ancho del país. Estuvo desaparecido bajo las manos del Estado durante 5 años y fue encontrado gracias a la lucha, en el 2014 en el cementerio de Chacarita, enterrado como NN.

Luciano no estaba organizado, pero con gran valentía, se negó a salir a robar para la policía, quienes le garantizaban liberarle la zona, un fierro y largarlo rápidamente en caso de que caiga. Pero él se animó y dijo que no, tuvo la fortaleza de poder contarlo sin dar los nombres de estos milicos basura, conociendo muy bien a lo que se estaba enfrentando y protegiendo así a su familia. A causa de esto sufrió amenazas, detenciones arbitrarias y torturas durante meses. Él decidió no ser parte del negocio de la cana, por eso lo recordamos y reivindicamos, porque Luciano, a su forma, luchó contra este sistema opresor.

La policía en los barrios tiene un rol bien definido, el cual está enmarcado en una política de estado, donde quedan encubiertos los negocios más nefastos de este sistema, del cual también son parte la justicia y los gobiernos de turno. Además del negocio y las ganancias que genera el robo callejero, el narcotráfico, las redes de tratas, existe un negocio en torno a la “seguridad”, para el cual los grandes medios de comunicación juegan un papel clave, instalando miedo en la sociedad, estigmatizando al pibe chorro, morocho, pobre y de visera, y bajo ese discurso nos engañan y ofrecen como solución más fuerzas policiales, más cámaras, más rejas, etc., mientras que los verdaderos chorros y los que generan la inseguridad, son los políticos y empresarios que están de traje sentados en sus oficinas.

Diariamente los pibes sufren durante toda su vida, el avasallamiento de todos sus derechos, que desde que nacen ya estan vulnerados. Vivir en un barrio pobre, implica muchas veces, no tener las condiciones y derechos más básicos garantizados, vivir en casas de absoluta precariedad, no tener un plato de comida todos los días, pasar frío, no tener agua, luz, ni gas, no poder ir a la escuela por no tener un par de zapatillas, no tener acceso a una salud de calidad, no conseguir trabajo gracias a la misma estigmatización;  ante esta situación el Estado y los diferentes gobiernos de turno no ofrecen ninguna alternativa, por el contrario profundizan la situación, militarizando los barrios, ofreciendo droga y choreo, como una “salida”, logrando marginarlos aún más, haciéndolos funcionales al capitalismo y cuando no es así, los desaparecen o matan.

Cada pibe tiene su historia y nosotrxs quienes pretendemos un mundo distinto,con relaciones entre las personas distintas, donde prime lo colectivo y33 valores como la solidaridad y honestidad, seguimos decididxs de que la única manera de salir de esa situación es luchar organizadxs colectivamente para cambiarlo de la manera más radical posible, terminando con el estado opresor y creando un poder popular que nos permita ser libres.

Por eso apostamos a la organización y a la lucha, convencidxs que la juventud es parte fundamental en esta lucha. Debemos transformar la rebeldía en lucha colectiva para- de una vez por todas- junto a los trabajadores dar por muerto este sistema capitalista que no nos ofrece una salida.

Por Luciano Arruga, por todos los pibes y pibas que el Estado mata sigamos diciendo presente y levantemos su bandera, no como un simple recuerdo sino para que nos sigan alumbrando y formen parte de toda nuestra bronca y rebeldía para cambiarlo todo.

 

Basta de persecución,detenciones arbitrarias y gatillo fácil!

No es un policía, es toda la institución!

No cambies la visera por la gorra!

No a la baja de edad de imputabilidad!

LUCIANO ARRUGA PRESENTE!!

Juventud Guevarista – Poder Revolucionario